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jueves, 26 de mayo de 2011

Atalaya (Badajoz)

Atalaya es un municipio español, perteneciente a la provincia de Badajoz (comunidad autónoma de Extremadura).

SITUACIÓN


Dicha localidad se encuentra situada en el Centro-Sur de la provincia de Badajoz, limitando al Norte con el término de Alconera y con el de Burguillos del Cerro, al Oeste con Valverde de Burguillos, al Sur con Valencia del Ventoso, y al Este con Medina de las Torres, en un terreno pizarroso accidentado por las sierras de La Fuente (612 m.), Mora (509 m.) y las Casitas (648 m.). La cobertura vegetal es de dehesa, monte bajo y matorral.

Sus naturales responden al gentilicio de talayeros. Pertenece a la comarca de Zafra - Río Bodión y al Partido judicial de Zafra.

HISTORIA


De origen, muy probablemente, árabe, como así parece indicar su nombre, Atalaya, proveniente del árabe at-talai (los centinelas).

Después de pertenecer originariamente a los Templarios, tras la disolución de éstos en 1312, y tras pasar de unas manos a otras, el lugar se integró como aldea en la jurisdicción de Burguillos del Cerro, dentro del Obispado de Badajoz, alcanzando, en el siglo XVII, categoría de Villa exenta a pesar de su reducida población, unos 200 habitantes.

A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura. Desde 1834 quedó integrado en el Partido judicial de Fuente de Cantos. En el censo de 1842 contaba con 120 hogares y 440 vecinos.

MONUMENTOS Y LUGARES TIPICOS

ü       Iglesia Parroquia católica de Nuestra Señora del Camino, en la Archidiócesis de Mérida-Badajoz. Edificio de piedra y dividida en tres cuerpos claramente diferenciados:
ü       Cabecera: Torreón defensivo originario del siglo XV, al que posteriormente se le anexó el templo. Actualmente aloja en su interior, en la parte alta, dos campanas. También posee en el frontal un reloj de agujas.
ü       Nave: Alberga en su interior una capilla dedicada a la Virgen de las Nieves.
ü       Torre fachada: Situada a los pies.
ü       Pilares: Actualmente perviven tres pilares que sirven como abrevadero a las bestias y, ocasionalmente, en tiempos de restricciones, para consumo de los vecinos. Los pilares existentes son:
ü       Pilar de Arriba: Situado al noreste del pueblo. Data de 1902 como así lo refleja una inscipción en su cabecera. Posee dos caños de agua y dos cuerpos. Restaurado en 2007.
ü       Pilar de la República: Situado al oeste del pueblo. Posee dos caños de agua y un cuerpo principal del que parte el agua, a través de unas canalizaciones de piedra, llegando a un antiguo lavadero de piedra. En el siglo XXI se le agregó un depósito de agua en sus inmediaciones.
ü       La Fuentecina ó Fuente Chica: Situada al suroeste del pueblo. Consiste en una pequeña fuente de un solo caño situada a ras del suelo.

FIESTAS DE INTERES

ü       San Gregorio: 9 de mayo. Patrón del pueblo. Verbena en la plaza y actividades lúdicas y culturales.
ü       San Isidro: 15 de mayo. Romería a una dehesa cercana, la Dehesa Boyal, propiedad del Ayuntamiento. Instalación de carpas por parte de los vecinos del pueblo en las cuales se cocinan y degustan calderetas, se ofrece vino y diversas bebidas y se organizan actividades lúdico-festivas durante todo el día y la noche.
ü       Virgen de las Nieves: 5 de agosto. Patrona del pueblo. Fiesta Mayor. Se celebran novenas en honor a la Virgen, se saca la imagen en procesión, se organiza una verbena amenizada con orquesta en la plaza del pueblo y también existe una pequeña tómbola que se nutre de las aportaciones desinteresadas que tienen a bien realizar los vecinos y emigrantes del pueblo. Cabe destacar que el 4 de agosto se celebra la Víspera de Fiestas, organizándose éste día, por la noche, otra verbena en la plaza de pueblo como aperitivo a la jornada grande del día siguiente.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Alía (Cáceres)

Alía es un municipio español de la provincia de Cáceres, Extremadura, situado en extremo suroriental de la provincia, que comprende la villa del mismo nombre, las pedanías de La Calera, Pantano de Cíjara y Puerto del Rey y caseríos de menor importancia.

Se encuentra dentro de la comarca de Las Villuercas y la localidad más cercana es Guadalupe. A los naturales de Alía se les llama jalianos o galianos.

Fundada en la Edad Media, en 1756 se le concedió a Alía el título de villa. Durante la Guerra Civil Española, Alía fue el único municipio de la provincia de Cáceres que permaneció en poder de la República.

Etimología


El nombre de Alía se escribía en el siglo XIII "Halia", que significa del otro lado o de la otra parte. Hay quien afirma que el nombre de Alía proviene de Alí Hamar, general moro del califato de Córdoba en tiempos de Abderraman I.

Situación


Alía es un municipio de la provincia de Cáceres, comarca de Las Villuercas, situado a 39º25' de latitud y 5º12' de longitud, se ubica a 812 metros de altitud sobre el nivel del mar, la superficie de su término oscila en torno a los 602,15 km². A Alía le pertenecen tres pedanías, Cíjara, Puerto Rey y La Calera, además de otros caseríos importantes como San Juan y Almansa.

Situada en el sureste de la Provincia de Cáceres, limitando con las provincias de Toledo y Badajoz. Para acceder a esta comarca no existen vías principales de comunicación pero actualmente se han construido buenas carreteras que permiten un buen enlace con Trujillo y la autovía Madrid-Lisboa. Dista de la capital de la provincia 145 kilómetros aproximadamente a 2 horas y 55 minutos. A 201 kilómetros de la capital del estado, aproximadamente a 3 horas y 25 minutos (centro Madrid). Perteneciendo al área comercial de Talavera de la Reina a 84,6 kilómetros, aproximadamente a 1 hora y 42 minutos.

Relieve


El relieve de Alía es accidentado y escabroso, caracterizado por el paralelismo de sus sierras y valles cerrados. Los suelos poco profundos y pobres, originados a partir de cuarcitas, granitos y pizarras, tan solo permiten el cultivo en los valles y las llanuras perimetrales. Sus características orográficas hacen que el terreno se considere desde la antigüedad como "el reino de las cabras". La villa está situada sobre una colina, en el centro de otros cerros más altos que dominan a manera de semicírculo por el noreste y el oste, cabe señalar el cerro de Santa Catalina (849 metros) que separa Alía de la Calera. Cruzan el término los ríos Guadalupejo y Guadarranque en dirección norte-sur. Cercano al sur se encuentra el embalse de Cíjara, sobre el río Guadiana. El terreno es muy abrupto, con numerosas sierras, destacan las de Altamira, con las alturas de Conveniencia (999 metros), Fuente Sana (1.009 m), Risco de las Moras (1.271 m), Riscos Altos (1.316 m), Risco de Palduera (1.321 m) y el Risco del Telégrafo(1.441 m). Destaca la sierra de la Palomera con las alturas de Cervales (1.443 m), y Sobacorbas (1.321 m), y además podemos destacar la sierra del Guadarranquejo donde encontramos a sus pies la loma de la Alpujarra y la sierra del Hospital del Obispo. Este conjunto natural queda emmarcado por la Sierra de Villuercas e Ibores.

Hidrografía


En la Reserva Natural de Alía, entre las sierras de Altamira y del Cervales se extiende un profundo y alargado valle flanqueado por dos sierras cuyas cotas superan los 1300 metros. Dos venas corren por este valle: el río Guadarranque y su afluente, el Guadarranquejo, ambos de corrientes perennes son ríos de aguas claras y transparentes pertenecientes a la cuenca del Guadiana, primeras aguas extremeñas que aumentan dicho caudal. Entre su ictiofauna destacan el lucio, el barbo y la trucha.

El río acaba por desvanecerse, aportando sus aguas en el pantano de la Reserva Nacional de Cíjara; cabecera del Plan Badajoz. Se trata de un inmenso embalse, al que se puede acceder a sus orillas por muchos lugares. La zona de la presa es bordeado por dos carreteras y en el resto del perímetro existen muchos caminos que llevan a él.

Clima


Alía tiene un clima mediterráneo, con largos meses de sequía en verano, aunque a veces modificado por una influencia Atlántica, su temperatura media anual no sobrepasa los 20 °C.

Los veranos son muy calurosos y secos, con una temperatura cuyo promedio supera los 30 °C, y donde las temperaturas extremas suelen ser del orden de los 40 °C (en julio y agosto). Los inviernos son suaves, con una temperatura media de unos 10 °C y temperaturas extremas de 3 °C a 8 °C (en diciembre y enero).

Las precipitaciones oscilan entre los 400 y los 800 mm. anuales de lluvia, concentrados en un 80% en el invierno. Las abundantes precipitaciones en invierno y los veranos secos originan que el régimen de los ríos y arroyos presenten fuertes contrastes, pasando de tener cauces secos a cauces mayores.

Demografía


A lo largo del siglo XX la población ha oscilado entre los 3.000 y los 4.000 habitantes. A partir de 1940 comenzó a crecer la población, hasta llegar a su punto más alto en 1950 con 5.464 habitantes.

Posteriormente la población decreció de forma acusada, principalmente entre los años 60 y 80: 1960= 4.419 habitantes, 1970=2.869, 1980=2.235. Los saltos migratorios más importantes se produjeron entre 1966-1970 con el -28,4 por 100. En la década de los 80 el municipio se estancó en población, con un escaso saldo migratorio negativo de -6,1 por 100. En 1986 contaba con 2.057 habitantes, con una densidad de población de 3,4 habitantes por kilómetro cuadrado. Mientras que en el año 2000 la tendencia a la baja se acentuó aún más, con un censo que apenas alcanzaba los 1.371 efectivos demográficos.

En el año 2007 las pedanías de Alía cuentan con una población de: La Calera 98 habitantes; Pantana de Cíjara, con 70 habitantes; y Puerto Rey 7 habitantes.

Historia


Alía es un pueblo de origen árabe con presencia de una notable arquitectura de estilo mudéjar. Fue conquistada por Alfonso IX.

El rey Carlos III concedió a este pueblo el título de villa en 1756.

En tiempos de la revolución francesa la población de Alía era de cuatrocientos veinte y dos vecinos y con cincuenta que comprendía la pedanía de la Calera, en total comprendían cuatrocientos setenta y dos habitantes. En la villa había cuatro alfareros, doce tejedores de lienzos, diez alafires, siete zapateros, un solo sastre y doce molineros.

Alía perteneció hasta 1833 a la región de Castilla la Nueva, concretamente al partido de Talavera en la provincia de Toledo. Sin embargo, a la caída del Antiguo Régimen la localidad de constituye en municipio constitucional, entonces conocido como Alía y Calera , y pasa a formar parte de manera arbitraria de la región de Extremadura quedando desde 1834 integrada en Partido judicial de Logrosán que en el censo de 1842 contaba con 570 hogares y 3122 vecinos.

Durante la edad contemporánea, Alía fue la única localidad de la provincia de Cáceres que permaneció durante la guerra civil en poder de La República. Al producirse el levantamiento militar en 1936, el pueblo siguió la suerte de la provincia, uniéndose al mismo; sin embargo, la aparición en la zona de la Columna Fantasma del capitán Uribarri, hizo que cambiara de manos. Como consecuencia, un buen número de vecinos, a los que se consideraba simpatizantes de la causa nacional, personas de derechas y propietarios en general, fueron asesinados. En el mes de agosto de 1938 fue ocupado por las tropas nacionales en el curso de una operación secundaria llevada a cabo por el ejército del centro, que culminó en la conquista de la Bolsa de la Serena. Terminada la guerra, la autoridad militar instruyó diligencias contra los que no lograron escapar del país, y un total de 27 vecinos del pueblo encartados en aquellos sucesos, fueron fusilados en las tapias del cementerio de Alía a las 10 horas el día 28 de agosto de 1942, bajo la orden de teniente coronel de la Guardia Civil, Manuel Gómez Cantos, máxima autoridad militar que encarnaba "el orden y la ley" en Extremadura.

Flora


El ecosistema principal es el bosque mediterráneo, compuesto entre otros por quejigos, robles, enebros, acebuches, encinas, alcornoques, acompañados en el monte por madroños, jaras, retamas, brezos, madreselvas, tomillos, lentiscos, labiérnagos, cornicabras, etc. También hay es posible encontrar bosques de alisos, fresnos, chopos y laurisilva (loro), junto a acebos, arces, castaños, nogales y durillos.

Fauna


Entre las sierras de Altamira y del Cervales se extiende un profundo y alargado valle flanqueado por dos sierras cuyas cotas superan los 1300 metros. Reserva natural en la que campean libremente multitud de mamíferos y rapaces, aquí se mantienen ecosistemas con especies de millones de años de antigüedad. Incluso los fósiles de especies marinas aparecen por todas partes. Encontramos las especies más representativas del bosque mediterráneo en todos sus ámbitos: mamíferos, rapaces y buitres, rapaces nocturnas, paseriformes y especies fluviales. De los mamíferos cabe destacar la presencia cada vez más escasa del: el lince ibérico, acompañado de zorros, jinetas, garduñas, hurones, gatos monteses, tejones, etc. Sin olvidar las especies de caza, como el ciervo, el corzo y el jabalí. En las cresterías de las sierras, en la cuarcita y en el roquedo, conviven una gran variedad de especies ampliamente repartidas por todo el territorio: cigüeña negra, buitre leonado, alimoche, águila real, águila perdicera, halcón peregrino, búho real, cabe destacar además la presencia de algunos buitres negros, elanios azules, águilas calzadas y culebreras.

En los cursos fluviales es posible encontrar una población de nutrias.

Arquitectura civil


La arquitectura urbana está formada principalmente por casas que suelen ser de planta baja y una planta de piso. A consecuencia de la climatología estas casas se han adaptado a ella construyendo un patio o "corral" interior para así poder soportar el calor veraniego, además todas las paredes están pintadas de blanco para evitar mucha atracción solar.

Otro ejemplar de la arquitectura civil que se halla en esta villa es el edificio nombrado el Silo. Este edificio se encuentra en perfecto estado de conservación y aunque en la actualidad el Silo no tiene ninguna función si la tuvo en tiempos pasados donde era destinado al almacenamiento del trigo y otros cereales.

Arquitectura religiosa


A partir del siglo XI coinciden en la península ibérica los reinos cristianos y el califato cordobés.

Este contacto tiene como consecuencia que el arte empiece a combinar formas y estructuras cristianas con decoración musulmana: el resultado es el arte mudéjar. En su evolución se distinguen dos etapas: el románico y el gótico mudéjar.

ü       Iglesia de Santa Catalina fue edificada en el siglo XV y es un excelente exponente del mudéjar extremeño, esta iglesia estuvo expuesta a la transición entre los dos periodos del arte mudéjar por lo se puede observar elementos constructivos y técnicas característicos tanto como del románico como del gótico mudéjar. Los elementos más abundantes y significativos de este arte ejemplificados perfectamente en esta iglesia son el uso exclusivo del ladrillo en los muros exteriores e interiores y el tejado de madera a doble vertiente.

La iglesia de planta basilical tiene tres naves, la central que es la más alta, y las laterales más bajas, sustentadas por pilares de ladrillo, la iglesia se cierra con un ábside octogonal. Hallamos arcos ojivales hechos de ladrillos en la nave central y en las aberturas que separan esta de las naves laterales; los arcos descansan sobre los pilares hexagonales que hay dispuestos a lo largo de la nave. En las naves laterales utiliza al igual que en la central, arcos ojivales formando bóvedas de crucería. Cabe señalar que el arco que separa el ábside de la nave es de medio punto, esta diferencia como hemos nombrado anteriormente se debe a que la iglesia fue construida en la etapa de transición entre las dos variantes del arte mudéjar. En el exterior hallamos la portalada de arco de medio punto, a banda y banda de la portalada observamos al igual, dos oberturas de medio punto. Esta iglesia cuenta con un campanario rectangular que se eleva al pie de la nave. El campanario cuenta con diferentes aberturas de medio punto donde están situadas las campanas. El exterior del ábside octogonal está decorado con ventanas de arco ojival ciegas con arcuaciones triples con arcos rebajados y ojivales en el interior.

Exteriormente podemos apreciar el triforio no continuó de arcos de medio punto diminutos que permite el paso de la luz exterior hacia el interior. Esta iglesia ha conservado unos de los elementos más característicos del arte mudéjar, es el recubrimiento del suelo con mosaicos, en la actualidad podemos apreciar el mosaico de piedras bicolores que está ubicado en la entrada de la iglesia. En resumen, podemos decir que la iglesia de Santa Catalina és un notable ejemplo del arte mudéjar caracterizado por dualismo resultado la combinación de elementos de dos etapas consecutivas.

ü       Ermita Virgen de la Concepción. En la dehesa nos encontramos con una singular construcción en la que destaca su frontal compuesto de arco de medio punto flanqueado por dos alargadas ventanas. Un pequeño soportal guarece la entrada y tres ventanales rematan el conjunto dándole una vistosidad irrepetible. En la fiesta del 1 de mayo los alianos se dirigen a esta romería montados a caballo.

ü       Ermita San Isidro. Junto a la piscina municipal hallamos la ermita de San Isidro, esta construcción es de planta rectangular, con un tejado de madera a doble vertiente, en ambos laterales del edificio observamos dos oberturas de arco ogival. La entrada de arco de medio punto esta guarecida por un pequeño portal.


ü       Templete Virgen de la Concepción. Este templete dedicado a la virgen de la Concepción está situado en la carretera de Extremadura dirección a Guadalupe a 3 km aprox. de la villa de Alía. Este templo se caracteriza por sus oberturas de arco de medio punto sustentadas por unas columnas. La virgen esta representada en un mosaico de azulejos enmmarcada por una peana de piedras.

Espacios naturales protegidos


Las "Sierras de Villuercas e Ibores" es una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), denominación de la Directiva Aves (79/409/CEE), a través de la cual se pretende la conservación de las poblaciones actuales en la comarca.

Caza

La villa de Alía es una área de gran importancia. Una idea de la proliferación cinegética que tuvo en sus tiempos, nos la da cita de Alfonso XI en su Libro sobre la Montería: "Et la primera vez que corrimos este monte fallamos hi diez osos, et soltamos a los seis, et morieron los cuatro". Actualmente los quejigales y robledales de esta zona son el escondite del corzo, que junto con el ciervo y jabalí son las especies cinegéticas objeto de caza. El muflón está presente en este espacio y aunque no es autóctono, se ha aclimatado bien a estas áreas. En esta comarca, la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente gestiona y administra diversos terrenos cinegéticos (Cotos Regionales de Caza). La caza, en estos cotos, se realiza mediante la oferta pública que al efecto realiza la Consejería para cada temporada.

Pesca


El tipo de pesca en el embalse del Cíjara es la Pesca libre. Las mejores épocas son de noviembre a febrero donde podemos conseguir muy buenos ejemplares de lucio. Y de marzo a mayo y septiembre y octubre para el black - bass (perca americana). En Cijara está permitida la pesca con pez vivo y la utilización de tres cañas. Las especies principales a pescar son el black-bass y el lucio, siendo las mejores épocas para pescar primavera y otoño, sobre todo esta última estación, en la cual es más fácil encontrar un alto grado de actividad en las dos especies. Entre su ictiofauna cabe destacar además la presencia de la carpa, la boga y el perca sol. Otra especie interesante es el barbo, suele dejarse ver por las orillas. El único inconveniente de este embalse es la precisión con la que debemos lanzar el anzuelo, por la cantidad de jaras sumergidas, además de tener mucha cautela debido a la claridad del agua.

Personajes destacados

ü       Fray Gregorio Sánchez Rubio, obispo de Osma y Ávila, quien propuso a Pío IX la definición del dogma de la Asunción.
ü       Diego Sánchez Paniagua, conquistador del Nuevo Reino de Granada, la actual Colombia.

Fiestas locales

ü       Las candelas, el 2 de febrero. Fiesta en honor de la Virgen donde la madrina y sus ayudantas preparan rosquillas.
ü       Semana Santa, viernes de Dolores. Fiestas patronales en la Calera, con celebración de verbenas y procesiones en esta pedanía.
ü       Romería de la Concepción, el 1 de mayo.
ü       Romería de la cruz, el 3 de mayo en la Calera.
ü       Romería de San Isidro, el 15 de mayo. Día en el campo en el que los principales protagonistas son las asociaciones de agricultores, de ganaderos y la tercera edad.
ü       Virgen del Carmen, el 16 de julio. Fiestas locales en el poblado del Cíjara.
ü       Fiestas populares de Alía, del 13 al 15 de agosto.
ü       Fiestas patronales de Santa Catalina, el 25 de noviembre. A la fiesta se la acompaña de una semana cultural que acoge muestras de todo tipo.

Almoharín (Cáceres)

Almoharín es un municipio español de la provincia de Cáceres, en Extremadura. Situado en la comarca de Montánchez en la carretera que une Cáceres con Don Benito, tiene casi 2000 habitantes, lo cual hace que sea el tercer municipio más poblado de la comarca.

El pueblo es conocido por su producción de higo. Su patrona es la Virgen de Sopetrán. Hasta 1598, cuando compró el título de villa, Almoharín perteneció al señorío de Montánchez.

Geografía


El termino municipal está flanqueado al este por el curso del Río Búrdalo, (típico río mediterráneo, con algún caudal de otoño a primavera, pero prácticamente seco en verano estiaje), es un afluente directo del Guadiana; al sur por las amplias vegas de este último, así como algo al suroeste las sierras de Don Jose y La Parrilla, formaciones menores éstas, dependientes de las primeras estribaciones orientales de la formación montañosa central extremeña conocida como Sierras de San Pedro.

Al oeste la meseta adehesada de Arroyomolinos de Montanchez, así como más al noroeste por la sierra de Montánchez (cercana a los 1000 msnm), y al norte por la Sierra de San Cristóbal (856 m) y Cancho Blanco (940 aprox) más conocida ésta última, en la localidad como la Sierra de la Zarza. El monte de la Sierra de San Cristóbal, dada su cercanía al núcleo poblacional, así como su particular morfología la han convertido en un auténtico símbolo de la localidad. El resto del término, salvo algunas zonas llanas en la parte central (los llanos, las viñas, el camino de sopetran, etc),es ondulado, sin grandes brusquedades, salvo las zonas cercanas a las sierras pizarrilla, cola, la cancha, el pozo fraile, etc.

En cuanto a la flora, las zonas de monte son del característico bajo monte mediterráneo, alternando con terrenos típicamente adehesados, sin ser demasiado amplias estas últimas.

Economía


La actividad económica de la localidad está basada en el sector agrícola, aunque perdiendo importancia día tras día por el de la construcción y el sector servicios. El sector industrial es prácticamente testimonial, aunque se ha producido un ligero repunte del mismo con la apertura de establecimientos relacionados con la industria transformadora agroganadera, así como un establecimiento relacionados con la industria química. Se puede destacar la existencia de pequeños talleres de cerrajería relacionados con el sector agrícola y de la construcción preferentemente, así como un taller de muebles de hierro.

En la parte sudeste del termino, ribereño con el río Búrdalo existe una zona (las viñas, los combos, etc) con cultivos de regadío, infrestructuras que datan de principios de los años 70, donde se cultiva preferentemente tomate y maíz, salvo en pequeñas parcelas donde el cultivo tradicional de pequeños huertos con higueras y vides vuelve de nuevo a imponerse, testimonial son otros cultivos de regadío, como arroz, fruta, etc.

En el resto del término se pueden hacer dos grandes diferenciaciones: por un lado los terrenos dedicados a pastos para ganado, donde domina prácticamene el ganado bovino y ovino, (con un número de cabezas censadas muy importante), y por otro lado los terrenos dedicados al cultivo de la higuera, siendo este junto con el olivo los predominantes, aunque si bien este último se sitúa en la parte noreste del término ocupando suelos por lo general pobres, y de muy difícil laboreo, por lo que su producción es muy irregular y no muy abundante, a pesar del solar que ocupa.

Por lo que se refiere a otros cultivos tradicionales, otrora importantes en la localidad, como cereales o vid, son prácticamente testimoniales, salvo las dedicadas a superficie forrajeras (heno y paja) con destino a la cabaña ganadera local.

Cultivo de la higuera


El cultivo de la higuera, que en su día dio fama mundial a la localidad, parece de nuevo repuntar, pues en los últimos 35 años estaba en franco retroceso, sobre todo debido a que durante la transformación en regadío de una parte del término (antes comentada) muchos de los mejores árboles de localidad fueron arrancados para dar paso a los más rentables cultivos de regadío. Pero como se ha dicho anteriormente, vuelve de nuevo a "recuperar" el terreno perdido, sobre todo en pequeña explotaciones de carácter familiar.

Historia


Aunque no están claros, si hay evidencias de ciertos pobladores asentados ya en las fechas del Bajo Imperio Romano, (restos de enterramientos) y es muy posible que alguna aldea o villorrio hubiese en la zona cerca de lo que probablemente fuese una plaza fuerte (zona conocida como el Castillo), durante la Alta Edad Media. Lo que si está claro es que es durante la dominación musulmana, esa plaza fuerte se consolida y cuando los vestigios de una población creciente existen, puesto que el propio topónimo actual es de origen árabe, más concretamente de la época de las invasiones de los Almorávides (siglo XI), es cuando se asentó definitivamente el núcleo de población del que realmente data la localidad.

Almoharín fue ganado a los musulmanes por las Tropas del Rey Alfonso IX de León durante el primer tercio del Siglo XIII (ca. 1223-1230). Otorgando la encomienda de la población a la Orden de Santiago, posteriormente también formó parte del Señorío de Medellín y más tarde del de Montánchez.

En 1598 el pueblo, previo pago, “compra” el título de Villa, “independizándose” en cierta manera de pagar tributos al Señorío de Montánchez, sólo dependiendo desde entonces de las maltrechas cuentas del Rey, por entonces Felipe II, quien concede el beneficio. Acto del cual se levanta acta conservándose actualmente en un documento conocido popularmente como el libro del Becerro.

A la caída del Antiguo Régimen la localidad de constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura que desde 1834 quedó integrado en Partido Judicial de Montánchez que en el censo de 1842 contaba con 400 hogares y 2191 vecinos.

Fiestas locales

ü       La Velá, romería del Lunes de Pascua, se celebra en la ermita de Nra. Sra. De Sopetrán, devoción por la Virgen y animada comida y fiesta compartida por todos los vecinos.
ü       Fiesta del Día de la Maza, se celebra el primer sábado de Mayo.
ü       Feria de mayo, los días 3, 4 y 5 de este mes el primer día se dedica a la feria del ganado.
ü       IV Centenario, se celebra el 6 de julio cuando Felipe II concedió el título de villa, independiente del partido jurídico de Montánchez.(Sólo se celebro en una ocasión, en 1998)
ü       Fiestas Mayores de Agosto, los días 15, 16 y 17 en honor a la Patrona la Virgen de Sopetrán.
ü       Fiesta de los Quintos, en la noche del 7 al 8 de diciembre.

Monumentos

Iglesia parroquial católica bajo la advocación de El Salvador, perteneciente a la diócesis de Coria. También se encuentra en el pueblo la ermita de Nuestra Señora de Sopetrán.

Almaraz (Cáceres)

Almaraz es un municipio español de la provincia de Cáceres, Extremadura, situado al noreste de la provincia, en la comarca natural del Campo Arañuelo. El municipio se encuentra junto a la A-5, autovía que une Madrid con Badajoz, y el embalse de Almaraz, un embalse sobre el río Tajo. A mediados de siglo XX, esto hizo de Almaraz el lugar adecuado para instalar la Central nuclear de Almaraz, que aún sigue funcionando.

Almaraz fue en otro tiempo una villa con señorío y tuvo importancia en varios momentos de la historia. En la actualidad, este municipio es conocido, además de por la central nuclear, por el Castillo de Almaraz, la fortaleza de aquel señorío, de la cual se conserva la torre del homenaje.

Economía


El municipio cuenta con la Central nuclear de Almaraz. Durante la época estival, la piscina municipal se convierte en punto de encuentro de residentes y vecinos de los pueblos cercanos que no dudan en acercarse hasta allí para disfrutar de las instalaciones, hecho que, sin duda, revierte en la economía del pueblo.

En la actualidad, nuevas actividades económicas han surgido. Un ejemplo de ello es el cultivo de olivo, que cuenta con la explotación más extensa de toda la comarca y que aspira a llegar a ser un referente del sector olivarero en un futuro próximo.

Otras industrias a señalar son: una fábrica de goteros, otra de pañales y un matadero.

Historia


Se han encontrado en su término municipal restos prehistóricos debido a su cercanía del Tajo.
Los romanos trazan por esta localidad una calzada romana entre Mérida y Zaragoza explotando una mina de plomo; edifican además un puente para cruzar el Tajo.

Los árabes le dieron su nombre ("Almaraz" en árabe significa "Encuentro"), y fundaron en sus cercanías la fortaleza de Albalat; se piensa que en esta localidad extremeña se reunieron Tarik y Muza.

En 1305 surge el señorío de los Almaraces, pero en la actualidad sólo se conserva una torre de la fortaleza que se construyó.

Durante la Guerra de Sucesión, pasó por esta villa el Rey Felipe V, camino de Portugal. La villa y el puente caen en poder de las tropas del pretendiente, archiduque Carlos de Austria.

Esta villa fue de gran importancia en la Guerra de la Independencia, puesto que fue lugar estratégico disputado entre españoles-ingleses y franceses.

A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura, desde 1834 quedó integrado en Partido Judicial de Navalmoral de la Mata. En el censo de 1842 contaba con 90 hogares y 493 vecinos.

Patrimonio

ü       Castillo de Almaraz.

ü       Iglesia parroquial católica bajo la advocación de San Andrés Apóstol, en la Archidiócesis de Mérida-Badajoz, Diócesis de Plasencia, Arciprestazgo de Casatejada.

Aliseda (Cáceres)

Aliseda es un municipio español, en la provincia de Cáceres, Comunidad Autónoma de Extremadura. Pertenece a la Comarca de Tajo-Salor y su término municipal está completamente rodeado por el de Cáceres.

Este municipio de casi 2000 habitantes destaca por ser un importante cruce de caminos entre Cáceres, Valencia de Alcántara y Alburquerque y se prevé que por aquí pase la Autovía A-58 que unirá Cáceres con la frontera de Portalegre. El municipio es famoso por el Tesoro de Aliseda.

Situación


Está situada en el enclave de la Sierra de San Pedro, avenado por el río Salor, célebre en el ámbito cinegético por las tradicionales monterías. A 28 km de Cáceres, en dirección a Portugal, se enclava en la parte más septentrional de la Sierra de San Pedro convirtiéndose en la frontera entre la sierra y la Penillanura Cacereña del Norte. Es un importante cruce de caminos, lo que ha modelado su arquitectura, su urbanismo y la forma de ser de sus habitantes. Aliseda es el paso natural desde el norte hacia Alburquerque y el interior de la sierra.

Actividad económica


La economía está basada en los cultivos de secano, la horticultura, la ganadería lanar, industrias y oleícolas. La actividad cinegética es uno de los patrimonios de Aliseda. La Sierra de San Pedro, paraíso de los monteros, reserva de caza incomparable, ha generado un peculiar ambiente en Aliseda.

Sus productos típicos giran en torno a los recursos que proporciona la sierra: carbón, caza, miel, polen y el corcho. Resaltan en su gastronomía todos los guisos derivados de la actividad cinegética: lomo de venado, guiso de ciervo, jabalí. Tradicional es la degustación de estos productos en sus bares y es que las monterías son un acontecimiento inseparable de la vida de Aliseda.

Historia


En 1920 se encontró en él un tesoro tartésico de enorme relevancia histórica. El hallazgo de El Tesoro de Aliseda en 1920 desveló que el origen de la localidad pertenece a un período anterior a Cristo, ya que encontramos vestigios de la Edad del Bronce Final en la cima de la Sierra del Aljibe, que datan de la época del tesoro, cuyo lugar de aparición debió constituir una sepultura, semejante a otras del área andaluza, enclavada en un pequeño cerro hoy alterado por la ampliación del pueblo.

También se encontró un exvoto en bronce fundido representando una cabra, animal consagrado a la diosa indígena Ataecina. Está datado entre los siglos V y IV a. C.

Tesoro de Aliseda


Está constituido por numerosas piezas: objetos de oro, entre los que cabe destacar una diadema completa y parte de otra, brazaletes, un torque, un cinturón formado por diversas placas, dos arracadas o pendientes, piezas de collar, un cuenco, sellos giratorios, sortijas y anillos, además de otros elementos menores.

Entre las piezas de plata destacan: un braserillo y restos de recipientes; de bronce: un espejo; de piedra: un posible afilador, de vidrio: una vasija completa, y fragmentos cerámicos. La complejidad decorativa de los ejemplares de oro, las técnicas de filigrana y repujado, la existencia de detalles ornamentales figurados, convierten a este tesoro en el máximo exponente de la orfebrería oriental importada en el Mediterráneo occidental. La fecha de fabricación habría de fijarla hacia el 625 a. C. Se trata de uno de los conjuntos arqueológicos más representativos del período orientalizante peninsular y de la cultura tartésica, que actualmente se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

Edificaciones

Los avatares históricos, y sobre todo su excepcional ubicación, han propiciado que en Aliseda, tanto la arquitectura como el urbanismo, tomara unos derroteros muy diferentes a los de los pueblos vecinos, no encontrándose edificios de relevancia, salvo la Casa Parroquial del siglo XVIII o la propia Iglesia de la Asunción. De esta manera, la arquitectura tradicional sólo emplea el adobe como material constructivo, siendo su tipología las casas de labranza perfectamente encaladas. También del s. XVIII data la fuente de la Plaza Mayor, en la que aún perdura la costumbre de acudir en busca de agua potable proveniente de la Sierra del Aljibe.

Entre sus monumentos artísticos destaca la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, construida en mampostería, con refuerzo de sillares en las esquinas y ladrillos en la parte superior de la torre y aleros. A su única nave se añade un crucero, cubierto, tanto en su zona central como en los laterales, mediante cúpulas sobre pechinas, rematándose el conjunto con ábside poligonal. Son sus dos portadas, los elementos decorativos más destacables. De estructura clásica, se remata la primera de ellas con un segundo cuerpo que contiene hornacina central coronada con un frontón curvo. Pese a algunas trazas renacentistas, podemos situar la construcción en el s. XVIII.

En plena Sierra de San Pedro, a las afueras de la localidad, se encuentra la ermita de Nuestra Señora del Campo, construcción popular de mampostería con recubrimiento de cal que alberga una pila bautismal del siglo XVI y una interesante y peculiar talla policromada de la virgen con el niño, de estilo románico-gótica, bastante extraña de encontrar en una zona tan meridional.
Del culto a la Virgen del Campo, patrona de la localidad, nacen las fiestas celebradas en primavera (Martes de Pascua) de las que resalta la tradicional romería.

Turismo

Alrededores


La diversidad de fauna y flora nada tiene que envidiar a otras reservas nacionales. Existen en sus alrededores diferentes enclaves en los que disfrutar de unas jornadas en perfecto contacto con la naturaleza. La Sierra del Aljibe, punto más alto en la geografía de Aliseda, constituye una ventana desde la que asomarse a Cáceres y a los pueblos colindantes. Junto al embalse de la ribera de Aliseda y el río Salor, encontramos una especial característica y que probablemente dé nombre al pueblo: los alisos. Tanto el embalse, como el río Salor, permiten, además de disfrutar de su paisaje, el desarrollo de múltiples actividades deportivas.

Para el turismo rural es obligatorio visitar la Sierra de San Pedro, ejemplo típico de bosque mediterráneo, con dehesas de gran belleza y una alta biodiversidad de fauna y flora, así como la Sierra del Aljibe y el Cancho de la Plata, que cuenta con unas excelentes poblaciones de buitre negro y de buitre leonado.

También merece especial atención el recorrido del cauce del río Salor, así como el embalse de Aliseda y la ermita de Nuestra Señora del Campo, enclavada en plena Sierra de San Pedro, que alberga una imagen policromada de la virgen con el niño, tallada en época románico-gótica.

En la población


Merece visitarse la Casa Parroquial, construcción del siglo XVIII, así como la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, construcción del siglo XVIII. Algunas calles de Aliseda, de empinado trazado, conservan fuentes típicas.

Festividades

ü       Fiestas de la Virgen del Campo, el Martes de Pascua.
ü       Romería de la Virgen del Campo, dos semanas después del Domingo de Resurrección.
ü       Fiestas de Verano, en agosto.
ü       Romería del Sindicato, el primer domingo de octubre.